Saltar al contenido

Colonia Güell

El empresario catalán Eusebi Güell puso en marcha la construcción de la Colonia Güell en 1890 en su finca Perro Soler de la Torre, en la comarca del Baix Llobregat, a unos 20km de Barcelona.

Güell buscó crear un entorno mejorado para los trabajadores textiles lejos de los enfrentamientos sociales dentro de la ciudad de Barcelona. El proyecto incluyó un hospital, academias, tiendas, una capilla, aparte de factorías y viviendas para trabajadores.

No obstante, con el tiempo los sindicatos y el movimiento obrero se afianzaron en la colonia. Al comienzo de la Guerra Civil española, el molino fue colectivizado y dirigido por sus trabajadores. Tras la guerra, el molino fue devuelto a su propietario, la familia Güell, que en 1945 lo vendió a la familia Bertrand y Serra.

Durante los años siguientes el molino continuó su producción industrial y desarrolló una personalidad municipal propia, separada de la vecina localidad de Santa Coloma de Cervelló, que empezó a medrar y sobrepasar los términos de población de la colonia durante la década de los sesenta.

Durante el avance urbano de las décadas de 1960 y 1970, Colonia Güell se sostuvo intacta puesto que su foco primordial proseguía siendo la producción textil. Sin embargo, a lo largo de la crisis textil de 1973 la fábrica dejó de producir y a lo largo de los años siguientes se vendió la propiedad. Se dividió y vendió el molino, las casas a sus pobladores y las instalaciones y terrenos a instituciones públicas.

Interior de la Iglesia Colonia Güell

Antoni Gaudí se centró en la construcción de la cripta de la iglesia. Incorpora por vez primera muchas de sus innovaciones arquitectónicas. La iglesia inconclusa sentó las bases de La Sagrada Familia de Barcelona. Gaudí dijo que si la iglesia estuvo terminada, habría sido un “modelo monumental de la Sagrada Familia”.

Fábrica Textil Colonia Güell

La antigua factoría textil ocupa las casi seis hectáreas que en este momento forman el polígono industrial de la Colonia Güell. La restauración se inició en 2000 para transformar el área industrial en un parque empresarial con capacidad para hasta 6.000 empleados. En el emprendimiento participó el arquitecto Oscar Tusquets, habiendo trabajado antes en la rehabilitación de jalones culturales como el Palau de la Música Catalana. Actualmente la fábrica se utiliza como centro de negocios y no se deja la entrada de turistas.

Ca l'Espinal, de Joan Rubió

Ca L’Espinal de Joan Rubió i Bellver. El edificio toma su nombre del Sr. Espinal, quien era el gerente de la fábrica textil.

En 1990, la Colonia Güell fue declarada Bien de Interés Cultural por el gobierno español. La protección de sus inmuebles más esenciales se estableció junto con los estándares de construcción para el futuro.

Puedes llegar a la Colonia Güell en transporte público en los Ferrocarriles de la Generalitat de Catalunya (FGC). El tren a la estación Colonia Güell parte de la estación Plaza España en las líneas S33, S4 y S8.